diumenge, 11 de maig de 2014

Rostov- na-Donu - algún lugar del Volga

A primera hora Misha nos ha acompañado a cambiar moneda. En cada pais las cosas funcionan de manera distinta. Aquí, cuando entras te dan numero para la gestión que tengas que hacer y haces cola en la sala de espera. La caja está en una especie de cabina en la que te encierras dentro y delante tuyo está el cajero/a detras de un cristal de seguridad. Realizamos el cambio a muy buen precio. Llegó el momento de despedirnos de Misha prometiendole una foto en el Baikal.

 Salimos de Rostov hacia Volgogrado y empezamos a habituarnos a las carreteras Rusas. Los conductores al verte te ceden el paso y facilitan los adelantamientos. La verdad que el estado de las carreteras no ayuda a la fluidez pero su actitud delante de los obstaculos ayuda enormemente a que no sea un caos total. Aquí lo que importa es esquivar.

Por el camino fuimos parando a visitar diversos puntos de interés que Gabriel (papa) nos habia marcado en forma de Waypoint en el gps recorriendo la ruta prevista sobre GoogleEarth y buscando fotos interesantes en Panoramio.

Otra cosa que tenemos que aprender de Rusia es el compañerismo que hay entre motoristas. Sobre todo en las ciudades. Te paran en cualquier sitio y te ofrecen ayuda para lo que necesites. Lo que sea. Buscarte hotel, acompañarte a la salida de la ciudad, explicarte dónde y cómo visitar algo,...
El caso es que en Volgogrado la actitud motorista no cambió. Nos adelantaron dos motos, Africa Twin i Vstorm, y nos hicieron parar en el carril derecho de una ancha avenida. Nos ofrecieron toda su ayuda. Nos buscaron y reservaron hotel y no pararon hasta que nos dejaron casi aparcados bajo la escalinata para visitar la Madre Rusia. Curioso que nadie se quejó en todo el rato que estubimos cortando un carril entero. Otra muestra de como son los rusos que desmonta algunas ideas preestablecidas que quizás teniamos.
Dejamos las motos justo bajo las escaleras que van hacia la Madre Rusia vigiladas por un taxista que tenia parada allí mismo. Al llegar a lo alto de la primera rampa de escaleras la imagen que tenemos es ya espectacular.
A los pies de la Madre hay un mausoleo con una llama encendida en honor a los soldados muertos en batalla. Coincidimos con el siempre llamativo cambio de guardia.



La estatua de 85 metros de altura es colosal. La hicieron como reconocimiento a los soldados sovieticos que resistieros los intentos de conquista por parte de las fuerza Alemanas entre junio del 1942 y febrero de 1943. Otra curiosidad de Volgogrado es que la ciudad cambia su nombre a Stalingrado nueve días al año de manera oficial a modo conmemorativo.
Sobre la Madre Rusia....sin palabras....


Hubiera sido una lastima no poder llevar la camara reflex tras el accidente que tubimos en Touratech Alicante (cayo al suelo) pero gracias a reparacioncamarasdigitales.com hemos podido traerla pues nos la repararon en un tiempo record.

Al volver hacia las motos estubimos hablando con un motorista que ya habiamos visto durante la visita a Madre y que resultó ser EGOR. Es de Novosibrinsk y ha venido hasta aquí en la moto que se acaba de comprar en Minsk (Bielorusia). Haremos la misma ruta, nos intercambiamos emails y nos despedimos de él con un "nos vemos en la ruta"...
Salimos de Volgogrado creyendo en las indicaciones del navegador direccion Samara. Nos hizo dirigirnos hacia el norte por una carretera a la izquierda del Volga (derecha si lo buacais en un mapa) en un estado aceptable. Pensamos tirar unos kms para tenerlos ganados al dia siguiente pues la tarde alarga bastante y la carretera permitia rodar a buen ritmo.
Iban pasando los kms y no nos cruzabamos con nada civilizado, gasolinera, hotel,... Oscureció y el grado de nerviosismo empezó a aumentar de manera inversamente proporcional a la autonomia que marcaba el indicador de la moto. Vimos autonomias de una sola cifra cuando algun angel de la guarda plantó una pequeña gasolinera donde respostar. Preguntamos si sabian donde habia algun hotel y como siempre (comprobado diversas veces a lo largo de este viaje) nos indicaron que 20kms mas adelante habia uno.
Hicimos los 20 kms ansiosos de encontrar donde pasar la noche pero no vimos nada de nada. Fuimos tirando hacia el norte pensando que otra opción seria llegar a la hora que fuera a Saratov y que allí seguro podriamos parar.
La sorpresa fue buena cuando de repente vimos que la carretera acababa en el Volga! Vimos que habia un embarcadero para un ferry pero que a las 23:00 no habria ninguna opcion de atravesar el rio.
Bajamos una pendiente hacia el embarcadero ya pensando en posibles soluciones cuando apareció una señora que en perfecto ruso nos preguntó qué haciamos allí. Le explicamos en lenguaje internacional que habiamos salido de Volgogrado, que no habia hoteles para dormir....NIET HOTEL...VOLGOGRADO MMMMUY LEJOS...y pasamos a los signos...manos pegadas junto a la mejilla incluyendo algun ronquido.
Todo claro! Nos dijo que esperaramos. Al rato salió Sergey. Él y su mujer pasan varios meses del año como responsables del embarcadero del ferry viviendo aqui mismo sin electricidad y sin apenas nada mas que un perro que les hace de compañia y de guardian durante las noches.
Nos hizo entrar en su casa y nos ofrecio te y galletas que deboramos. Sentados alrededor de una mesa y a la luz de un candil de queroseno nos estubo explicando historias mas de una hora. De vez en cuando nos realizaba alguna pregunta a la que respondiamos..YA YA !!! y reiamos todos. Cuando Sergey acabo de explicarnos todo lo que tenia que decirnos nos indicó donde dormiriamos esta noche.
Antes de salir conocimos a tres policias que trabajaban de noche para localizar pescadores furtivos. Tomaron un te caliente y se fueron en una pequena lancha hacia la oscuridad del rio. Al dia siguiente los volveriamos a encontrar y tomariamos otro te con galletas juntos.
Salimos fuera y nos dirigimos a un cuartucho casi sin puerta en la que habia un camastro individual el que segun sus indicaciones seria nuestra cama esta noche.



El resto...os lo podeis imaginar.

pd: no sabemos el porqué ayer por la noche, despues de escribir y publicar este post despareció. Solo algunos de vosotros pudieron leerlo antes de que se borrara. Las segundas cronicas no son nunca como las primeras pero esperamos os guste.

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