dimarts, 3 de juny del 2014

Camino del Gobi



La etapa de hoy tendría que haber sido tranquila. Se trataba de salir de UlanBator y dirigirnos hacia el Gobi. La idea era hacer todos los kilómetros de asfalto, dormir y por la mañana empezar el ‘asalto’.
Circulábamos relajados charlando por los intercomunicadores y vimos bastantes coches parados en el arcén, bastante gente y lo que parecía un mercado de animales vivos.  Paramos para ver de que se trataba, siempre es interesante poder observar las costumbres. Nos fijamos en un par de individuos que tenían una oveja inmovilizada en el suelo y que parecía que iban a esquilar. Uno de los individuos empezó a rapar al animal por el pecho y dejo las tijeras de lado. Nos quedamos de piedra de lo que vimos a continuación….Lo contamos? (+18)
El tipo con un cuchillo le hizo un corte al animal donde le habia cortado la lana y con gran habilidad le hundió la mano en la herida para lo que suponemos fue agarrar algún órgano vital y matar al pobre bicho. Seguramente el matarife buscó el corazón. El animal pataleó un rato,  sacó la mano de la herida chorreando de sangre y el pobre bicho quedó moribundo, tocado y hundido… Sin decirnos nada apretamos el botón de arranque casi simultáneamente y nos fuimos impactados por la escena.
No sabemos si los animales sufren mas siendo sacrificados así o tal y como lo hacemos en nuestras tierras, pero tardamos varios minutos en romper el silencio del intercomunicador.

Ya entrada la tarde y recuperados del impacto matinal, en medio de una curva abierta vimos de lejos varios vehículos en medio de la calzada, pero en estos países es normal que cuando necesitan ocupar los carriles por obras o alguna reparación lo hagan sin más, por eso tampoco le dimos importancia. Como ya sabéis Jordi y yo circulamos conectados por intercomunicadores, exactamente los Midland BTX2 de COMRIDER. Ha sido una de las mejores elecciones de material que hemos hecho. Podemos irnos advirtiendo de los obstáculos, hacer adelantamientos seguros y vamos de cháchara todo el rato!
Al acercarnos al obstáculo vimos de se trataba de un accidente de tráfico. Una pick up i un turismo habían chocado casi de frente. Los dos tenían el golpe en la parte frontal derecha y daños mucha consideración, además vimos un chico tumbado en la cuneta y nadie le atendía. De inmediato paramos.
El chico que habia en el suelo fue al que primero atendimos. Tenía heridas en la cabeza y brazos. Se quejaba del brazo derecho y nos dimos cuenta que lo tenia partido. Con ayuda de unos perfiles de pvc y las vendas de nuestro botiquín, le entablillamos el brazo inmovilizándoselo lo máximo que pudimos. Lo abrigamos y intentamos tranquilizarlo. Dentro del turismo habían dos mujeres, una con un brazo roto y posiblemente la pierna y la otra con el brazo y la mandíbula partida. También un hombre que parecía estar mejor pero que al rato empezó a sangrar por una oreja. Ya veis que nos encontramos un buen ‘show’.
Hicimos lo que pudimos con todos/as mientras reclamábamos ambulancias ante la pasividad de los cuatro conductores que habían parado.
Casi dos horas después llegaron dos furgonetas, pararon cerca y bajaron cuatro señoras, dos conductores y un chaval joven de uniforme. Las señoras llevaban una especie de patucos blancos por lo que supusimos que eran enfermeras. El chaval era policía y no sabia ni que hacer pero hizo acto de presencia. Le dijimos quien éramos y lo que habíamos visto y hecho esperando que nos pidiera algún tipo de dato para hacer su informe del batacazo pero nos dijo que ya podíamos irnos. Los dos conductores pasaron a ampliar el número de curiosos.




Nos fuimos hacia las motos mientras las enfermeras atacaban a los accidentados con agujas y jeringas, pobres… mal país para tener que ser asistido de urgencia.
Habiamos 'perdido' bastante tiempo en el accidente y ya no llegamos a la ciudad donde queriamos buscar hotel así que pusimos el radar en marcha para intentar localizar donde pasar la noche.
Como de costumbre, van pasando los kilómetros y no aperece ningún rotulo de hotel, de hecho no vimos ni una triste gasolinera donde preguntar y recibir la ya conocida respuesta de: '20 kms patom'...
Al atravesar un zona con cuatro casas mal contadas vimos dos surtidores de gasolina y una chica salia de la caseta. Le preguntamos si sabia de algún lugar cercano donde pasar la noche y nos dijo que no habia problema, que su madre tenia un HOTEL!!
Vaya suerte la nuestra! habiamos ido a preguntar a la persona adecuada. Nos acompañó a la caseta junto a los postes de gasolina (80oct. y diesel) y salió su madre. La mujer nos señaló con el dedo la parte alta de otra caseta que habia allí mismo. Parecia que bajo tejado tenian adecuada una habitación para tipos inútiles que buscan hotel a horas intempestivas lejos de cualquier nucleo habitado....osea, nosotros.
El precio fué rápido de pactar. Barato. Y la señora nos dijo que nos haria cena, además nos la llevaría hasta la habitación. Le preguntamos si habia enchufes para poder recargar todos los aparatos electrónicos que usamos y nos dijo que la electricidad llegaría por allí las ocho de la tarde. Quedaban minutos, perfecto!
La habitación era grande como toda la planta de la caseta y la señora nos preparó dos camas mientras descargabamos el equipaje. El sitio era amplio, limpio, barato y con el WC a 200 metros campo a través. A las ocho no llegó la corriente y fuimos a preguntar a la gasolinera. A las nueve llegará. Nos instalamos y inspecionamos el lugar. A la gasolinera paraban a repostar los vecinos del diseminado. Camiones con motor a gasolina, furgonetas,.., y motos!



Eramos la atracción del momento. Bueno, nosotros no! las dos GS's! Todos venian a verlas y curioseaban las suspensiones, maletas,... " acuda? cudá? money dolar? avion? y con el dedo indicando cuanto corre?.."
Pasó el rato y a las nueve no llegó la electricidad. La que llegó fué la señora con una olla de Lagman. 
Lagman es una sopa típica de UlanUde de carne, col, patata, zanahoria y fideos. Al igual que la Borsh, la hemos ido probando a lo largo de los kilómetros y en cada zona la adaptan a sus gustos. De hecho cunado paras a comer o cenar, sólo se pide un plato y una sopa de este estilo es para ellos plato único. Les cuesta entender cunado a veces hemos pedido primer y segundo plato. Otra curiosidad es que ellos paran a comer, les sirven, comen y se van. La parada es de 10 minutos máximo y no como nosotros en nuestras tierras que comer es una operación que a menudo se alarga mas de una hora o mas.
Cenamos a la luz de una linterna led y nos dijeron que de las 23 no pasaba que llegaba.... Acabamos de cenar y nos dispusimos resignados a recargarnos nosotros durmiendo, los aparejos electrónicos tendrian que soportar un dia mas tirando de bateria.
A la mañana siguiente amaneció todo nevado. Por la carretera (pista de tierra) no circulaba ningún vehículo y temimos no poder continuar. Nos pusimos en marcha enfundados en nustros trajes de agua rumbo a Bayankhongor, nuestra meta del dia.
Llegamos a Bayankhongor a buena hora para buscar hotel. Una vez instalados decidimos salir a inspeccionar la zona a pie. A menudo se nos hace difícil saber qué venden en una tienda y la mejor manera de saberlo es entrar y comprobar lo que ofrecen. Desde fuera parecen cerradas, no tienen cristaleras y las puertas son macizas. Los rótulos, hasta que no te los aprendes, tampoco ayudan, así que entramos en todas y cada una de las que vimos. Siempre encuentras curiosidades y maneras distintas de ofrecer los productos a los que estamos acostumbrados. Una visita a un supermercado te da una visión de qué consumen los habitantes de la zona.
Cenamos en el mismo hotel y a dormir.

divendres, 30 de maig del 2014

Gengis Kan

Nos hemos levantado tarde. En la yurta (le llamaremos GER, que es como aqui la llaman)( http://es.wikipedia.org/wiki/Yurta ) hemos dormido de fabula. Nos ofrecieros dormir en habitacion o en el gerts y nosotros, avidos de aventura, sin dudarlo a la tienda! En el ger donde hemos dormido caben unas 8 personas, tiene una estufa de lena y una pequena pica para lavarse sin agua corriente.
Desde Ucrania que la disponibilidad de agua corriente en casas, bares, restaurantes fuera de ciudad es muy reducida. Normalmente tienen un pequeno deposito que va llenando de agua y en la parte inferior una pieza que al colocar las manos debajo lo tocas y abre el paso del agua. (foto en cuando tengamos acceso)
Desayunando coincidimos con el chico coreano que conocimos ayer y al acabar nos fuimos junto a visitar la colosal estatua de Gengis Kan a unos 45 kms de Ulan Bator.
En el mismo Oasis pedimos que en un papel nos escriban en mongol: 'podria indicarme como llegar a la estatua de Gengis Kan?' y nos fue muy bien porque cuando nos parecia estar proximos preguntamos varias veces en gasolineras que nos indicaron los desvios que debiamos tomar.
La estatua se ve a lo lejos. Como la Madre Rusia de Volgogrado, es enorme! Es plateada y brilla al sol lo que le da un punto aun mas de extraordinario. Aparcamos las motos y empezamos a subir la escalinata hacia los pies de Gengis, del caballo de Gengis mejor dicho. La escalinata es majestuosa, pero de construccion sencilla. Algunas de las losas de piedra que la forman se han movido o roto y se ve que ha sido hecha casi sobre la propia montana, sin apenas preparar la superficie. En lo alto de la escalera nos reciben dos especatculares guerreros mongoles de bronce sobre sus caballos.
Entramos en el edificio que hay bajo Gengis tras pagar la entrada de turista. Muy amablemente nos explican que podemos encontrar en el edificio y los accesos a la parte superior, para subir a la escultura o para comer algo en el el restaurante.
Empezamos la visita dando una vuelta por el museo y nos entretenemos un buen rato entre vitrinas. (http://es.wikipedia.org/wiki/Gengis_Kan)
 Llega la hora de subir. Esta visita era una de las previstas y indispensables del viaje.
Salimos al exterior sobre la crin del caballo. Ahora nos damos cuenta que la escultura es de acero inoxidable  pulido (a falta de comprobarlo con un iman). Como tantas veces nos ocurre es muy complicado describir el momento. La sensacion de desproporcion a lo que estamos acostumbrados nos abruma. Te sientes pequeno ante el reluciente Gengis y las vistas desde la crin de su caballo son espectaculares. Es ahora cuando nos damos cuenta de lo enorme que es esta escultura.
(colgaremos fotos en cuanto podamos)

Nos despedimos de Gengis desde la cima de la montana de delante a la que hemos subido en moto campo a traves. Sacamos alguna de las fotos que quedaran para el recuerdo, desde aqui la vista general es muy buena.

A las cuatro habiamos quedado con Kosh, un japones propietario del taller mecanico junto al Oasis. Decimos junto pero para ser mas exactos, el taller tiene acceso directo al Guesthouse. Queriamos cambiar las ruedas de las Gs's antes de afrontar las etapas de offroad al salir de Ulan Batar.
A golpe de palanca y fuerza bruta cambiamos entre todos las cuatro ruedas en poco mas de dos horas ademas de reponen algun tornillo perdido y bombilla fundida.

Cenamos en el Oasis y a dormir que manana salimos hacia el Gobi!!

(fotos cuando podamos)(disculpad la ortografia, estoy delante de un teclado ruso y lo complica un poco)

dilluns, 26 de maig del 2014

Ulan Bator



Llegamos a la frontera a primera hora advertidos que podría ser que las gestiones se alargaran horas. No se si es que tenemos suerte pero la salida rusa fue muy sencilla y rápida. Los agentes hablaban un poco de ingles y nos ayudaron a rellenar diversos impresos. La única pega que nos encontraros fue en uno de los pasaportes que habían traducido una ‘G’ como una ‘J’ en el nombre de pila y al no concordar quisieron realizar comprobaciones. Al final dieron el visto bueno y pasamos a la siguiente frontera despedidos entre sonrisas y ‘Good bye’s’, abriéndonos la valla fronteriza.
Ya estábamos a punto de pisar Mongolia!!
En Mongolia lo primero que hicieron fue hacernos pasar en moto por una resbaladiza piscina de desinfectante. En el siguiente puesto dos policías jóvenes nos pidieron el ‘white paper’. No lo teníamos ni sabíamos de qué hablaban pero nos indicaron que nos habíamos pasado de largo un control i que era allí donde nos lo tenían que dar. Fuimos a pie hasta una oficina donde nos lo tramitaron sin más problema. En la cola de este trámite coincidimos con muchos mongoles que salían hacia Rusia a comprar. Seguramente propietarios de tiendas, las tiendas rusas deben estar más y mejor surtidas que las mongolas, pensamos.
Ya con el ‘white paper’ el siguiente paso aduanero fue, bolígrafo en mano, rellenar unos formularios escritos en mongol. Así como hay idiomas que puedes llegar a cazar palabras, el mongol, es imposible! Escrito nada y hablado no se parece absolutamente a ningún otro del que sea capaz de comprender algo. Además, fonéticamente, tiene unos sonidos complicados para nosotros. Hemos conocido mongoles que nos han dicho palabras para que las aprendiéramos y resulta complicado. (al menos a nosotros)
Acabados los trámites y con todos los sellos estampados damos por acabado el trámite del vehículo y de la documentación personal. Resulta curioso que aquí los funcionarios que estampan sellos tienen cada uno el suyo atado por una cadena y dentro del bolsillo del pantalón. Es una especie de cajita metálica redonda que en un lado lleva el sello y en el otro la tinta. Se lo sacan del bolsillo, estampan el sello y se lo vuelven a guardar..
Salimos de la aduana revisando no dejarnos ningún sello ni papel ni trámite para no tener problemas más adelante. Imaginaos una salida del país faltando un sello de entrada…
Allí mismo cambiamos moneda en una de las tres oficinas bancarias que hay en el mismo recinto y salimos casi millonarios de moneda mongola.
Aun nos quedaba un trámite importante, el seguro obligatorio del vehículo. Nuestra carta verde era válida hasta ahora, pero las iniciales MNG no aparecen en los países cubiertos así que hay que contratar el seguro. Un tipo sentado en una oficina, aficionado al billar en sus horas libres, rellenó unos impresos y salimos de allí asegurados y reasegurados para 30 días por 10$ la moto.
Fuera de la oficina nos esperaban para cambiar moneda pero ya lo habíamos hecho y con mejor cambio que el que nos ofrecían ellos.
Mongolia es un cambio de paisaje radical. Llanuras onduladas sin apenas vegetación leñosa o sea, sin apenas un árbol. Rebaños de cabras, ovejas, vacas y caballos muchas veces conducidos por pastores a caballo o en moto. Parece mentira como van los pastores con sus motillas chinas!
Las motos que vemos por Mongolia no son de ocio, son para trabajar. Casi todas son idénticas, cuatro tiempos de 150 cc y con la misma estética. Montan neumáticos taqueados y cada propietario se ocupa de personalizar su montura con detalle. No sabemos de qué seria capaz un Mongol con una enduro actual porque si con sus monturas van como van… Aquí no es obligatorio el uso del casco ni tampoco respetar el número de plazas, familias enteras se trasladan sobre dos ruedas.
Llegamos a UlanBatar. (http://es.wikipedia.org/wiki/Ul%C3%A1n_Bator )Ya de lejos se aprecia la ciudad. Sobre ella hay una nube de contaminación marrón grisácea que nos augura debe ser una ciudad con muchísimo tráfico. No nos equivocamos. Teníamos previsto dirigirnos al Oasis Guesthouse, para casi obligada para todos los Overlanders que pasan por aquí, Cruzar la ciudad fue una odisea. El tráfico es muy agresivo y solo sirve la ley del mas grande. Por suerte a las motos, al menos a nosotros, nos respetaron mínimamente. Presenciamos autobuses picados entre ellos cerrándose el paso. Coches que como te cuelas y yo no quiero acababan tocándose. Golpes laterales al cambiar de carril cuando les da la gana…
Finalmente llegamos al Oasis. Nos abrió la puerta la chica de Mongolia que ha quedado al mando del alojamiento. Teníamos constancia que el Oasis lo habían montado una pareja austriaca pero que el año pasado solo quedaba la chica y finalmente se ha ido también. La chica que lo lleva ahora nos ha ce aparcar las motos y casi sin dejarnos tiempo para poner los pies en el suelo no hace una ruta guiada por todas las salas mientras nos va cantando las normas y maneras de funcionar del Gueshouse. Hay de todo, desde taller de motos contiguo y con entrada directa, lavarropa, comedor, cocina y hasta peluquería.
Nos alojamos en un ‘Gerts’ como dicen ellos, ‘Yurta’ como nos parecía que se llamaba y ‘Guirts’ como lo llaman los mongoles a las tiendas redondas de color blanco y súper confortables que usan muchísimos mongoles para vivir.
Conocimos a Jeonghun, un chico coreano que viaja solo en una DR650 y con el que compartiremos una visita el dia siguiente.








dijous, 22 de maig del 2014

Ulan Ude



Ulan Ude es una urbe enorme con un tráfico muy denso. La hemos tenido que atravesar completamente. Estamos en un país en el que las ciudades están creciendo mucho, lo vemos en que hay muchos edificios nuevos y en construcción pero están olvidando las infraestructuras necesarias para absorber el aumento de población y por tanto de tráfico rodado. ( http://es.wikipedia.org/wiki/Ul%C3%A1n-Ud%C3%A9 )
Después de circular por medio de montañas y zonas inhóspitas cuesta de golpe adentrarse en una gran ciudad, llena de trampas en el asfalto, tráfico denso y agresivo.
Nuestro objetivo en Ulan Ude es ver la gigantesca cabeza de Lenin que hay en el centro. Aparcamos en la plaza justo delante del busto. Durante el viaje hemos ido viendo otros bustos de Lenin pero este supera con creces los demás, es por eso que es el mayor del mundo. 
Mientras realizamos el ritual de sacarse guantes, casco, abrir maletas,..., somos a menudo el centro de atención de la gente que nos ve. Al principio del viaje la gente se sorprendía de nuestro destino, ahora es la procedencia lo que les asombra. En Rusia “Acuda?” o de dónde vienes?, “Cudá?” o dónde vas?. 
 Nos acercamos al "cabezón" de Lenin para fotografiarlo de cerca y al volver a las motos nos esperaba un tipo con pinta asiática. Decía ser del moto club de UlanBaatar pero que estaba en UlanUde y que también era socio de este club. Nos explicó que el moto club de la ciudad habia acogido a muchos motoristas en ruta y que disponían de camas y ducha si queríamos pasar la noche allí. No nos pareció mala idea pero antes queríamos visitar el monasterio budista que hay en la afueras de la ciudad. Nos dijo que en la plaza donde estábamos habían diversas WiFi’s abiertas y que cuando volviéramos de la visita, él se habría dado de alta en nuestro facebook y podríamos hablar para quedar en el moto club. Le dimos nuestra tarjeta con las direcciones de facebook, email,…, y nos fuimos a visitar Ivolginsk .                                   ( http://en.wikipedia.org/wiki/Ivolginsky_Datsan ).
Este templo budista está abierto a todo quien quiera visitarlo. En su interior vemos las sencillas viviendas de sus habitantes y los coloridos templos.  El recinto se visita por un camino empedrado que va uniendo los diferentes puntos a visitar. Coincidimos con visitantes  que creemos vienen con frecuencia. Giramos alrededor del recinto en el sentido de las agujas del reloj y a partir de ahora todo será en sentido horario y vamos siguiendo y copiando los movimientos de nuestros guías esporádicos.
Nos cuentan que aquí hay un monje que con solo verte y tomándote el pulso te dice de qué padeces y puedes irte cargado de remedios naturales para tratar los males que te ha encontrado. 
Tomamos fotografías y pasamos un par de horas deambulando entre coloridos templos, casas de madera, tiendas de souvenirs y algún que otro monje, una visita interesante. Lastima nuestra ignorancia sobre el budismo porque seguro que le habríamos sacado mucho partido si hubiéramos conocido la simbología y tradiciones budistas.
Retrocedimos hasta UlanUde para encontrarnos con el socio del moto club con el que habíamos quedado. En la plaza nos conectamos a Internet pero no vimos que se hubiera “hecho amigo” el chico motero. Nos lo tomamos con calma y aprovechamos para charlar con la familia.
Pasó una hora y no teníamos noticia de él. Decidimos tirar adelante hacia la frontera con Mongolia con la intención de encontrar algún hotel durante el camino.

Paramos después de unos 60kms en un pueblo que nos pareció suficientemente grande como para disponer de algún hotelito. En la gasolinera, preguntamos y nos indicaron que en el centro, junto al Baikal Bank habia uno. Fuimos hasta el centro del pueblo y no fuimos capaces de encontrarlo. Preguntamos y mientras intentaban guiarnos por señas paró un vehiculo del que bajó un tipo grandote. Tenía cara de ser bonachón y nos dijo como pudo que las motos no estarían seguras en la calle y que nos guiaba hasta un lugar seguro. Atravesamos el pueblo en dirección contraria hasta una especie de garaje donde un guardia de seguridad controlaba la zona. Nos negoció 200 rublos por guardar la moto durante la noche. La opción era correcta pero algo nos daba mala espina. Nos sentíamos demasiado observados por la gente y grupos de jóvenes se giraban a nuestro paso y no era para saludar como estábamos acostumbrados. Quedamos con el guardia que íbamos al hotel a descargar y que después volvíamos a guardar las motos. En el camino hasta el hotel vimos una comisaría de policía. Paramos a preguntar. Habia diversos tipos de polis, Vestidos de camuflaje, con traje azul y unos de mas serios con una especie de cazadora de piel lisa negra. Después de hacernos entender y explicarles quien éramos nos dijeron que podríamos dejar las motos allí mismo ya que estábamos en un pueblo bastante conflictivo. Les dimos las gracias y fuimos hacia hotel, que aun no habíamos ni encontrado. Al parar las motos en la puerta, en medio de una calle sin asfaltar que parecía extraída del una peli del oeste, se nos acercaron unos chicos que se interesaron por nosotros. ‘Acuda?  Cudá? ‘ que si pon la moto en marcha, que a ver como suena si aceleras,…’ de pronto aparecieron dos policías y los chicos se esfumaron al primer bufido policial. Estos agentes ya sabían quien éramos y parecía que les habían enviado a ver cómo nos iban los trámites. Mas en señas que hablando entendimos que no era bueno que nos quedáramos allí, que peligraba nuestro equipaje y que también las motos ni que las cerráramos en un patio interior que los del hotel ya nos habían abierto. Nos remitieron a hacer los casi 200kms hasta la frontera con Mongolia y que allí encontraríamos hotel y la tranquilidad necesaria.
Ipso facto agradecimos su propuesta y salimos de allí pitando. En la carretera no vimos ningún hotel ni pueblo, todo desierto, hasta que a nuestra izquierda encontramos un pequeño restaurante.
 Paramos a preguntar la posibilidad de dormir allí y después de deliberar dentro de la cocina, salió el propietario y nos dijo que nos quedáramos que no habría problema.
Aquí reside una familia formada por Sasha, su mujer Tania, sus tres hijos y varias personas mas que creímos fueran familiares.

Sasha nos mostró la que seria nuestra habitación y vimos que estábamos ocupando la habitación de alguien, vamos que alguien de la familia esta noche dormiría en algún sofá. Sasha nos ofreció cenar y después nos ofreció prepararnos una sauna rusa a lo que no pudimos negarnos.
La cena fue de platos típicos de la zona, todos buenísimos. Estamos preparando un post especial “comida” en la que podréis ver TODOS los platos que hemos probado.
La sauna era “hand made” con maderas, aislantes, ladrillos y la caldera soldada por el propio Sasha. Está en una caseta adjunta a la principal con una primera habitación con un par de sofás y una mesa. Por una puerta hecha de tablones entras en el infierno! Teníamos un barril enorme de agua helada, dos palanganas metálicas, un bote con mango de madera para tirar agua sobre unas piedras calientes para generar vapor. Nos trajeron varias ramas con hojas atadas entre sí formando una especie de escoba. Sasha nos explicó qué debíamos hacer con todos los utensilios.  
Cuando alguna vez tienes oportunidad de hacer algo diferente y especial no pierdas la oportunidad, ésta fue la nuestra y nos acordaremos de por vida. Tomamos una sauna  rusa en el mejor de los lugares, en la propia casa de un ruso amable y generoso.
Gracias Sasha, Tania y familia.

dimecres, 21 de maig del 2014

Isla de Oljón- UlanUde



Abandonamos la isla de Oljón muy a pesar nuestro pero tenemos que seguir adelante. Después de superar el embudo del ferry hacemos tierra firme y emprendemos la marcha hacia Irkutks. Al alejarnos del lago notamos como la temperatura cambia. Desde el primer momento, al llegar al lago, notamos cómo influenciaba el Baikal a la temperatura ambiente del alrededor, es como una nevera!.  Fueron pasando los kilómetros y fuimos viendo que nos dirigiamos hacia una tormenta. La temperatura empezó a bajar en picado y no tardamos en ver cómo los copos de nieve se empezaban a pegar en la visera del casco. No creimos que fuera una nevada importante, seria sólo unos copos de nieve y nada mas. Estamos en Siberia y esto debe ser normal, no?.
Nos cruzamos con varios coches que llevaban todo el frontal helado y cubierto de nieve cuando llegamos a un café donde reposar, calentarnos con un ‘xai’ y prepararnos para lo que nos esperaba.
Desde dentro del café vimos como llegaban los coches llenos de nieve y que la nevada cada vez era de mayor intensidad. Decidimos armarnos de valor, equiparnos con los trajes de agua y continuar hacia Irkutks.
Ya no estábamos a 3 grados, bajamos hasta -4 y todos los alrededores de la carretera quedaron blancos. Nuestro miedo era que la carretera helara ya que aquí no tiran sal ni pasa la el quitanieves ni nada de nada…
Fuimos tirando y tirando con mucho cuidado hasta que cerca de Irkutsk dejó de nevar y subió un poco la temperatura. El paisaje quedó blanco con unos buenos centímetros de nieve, paisaje que no nos abandonaría hasta llegar a Ulan Ude.
Dormimos en un hotel de carretera cuando ya pensábamos que nos tocaría dormir en una parada de autobús. Cenamos sopa para recuperar calor. Aquí ya no tenían la sopa ucraniana ‘Borsh’, pedimos ‘Lagman’, según indicaciones en el hotel de Oljón, era la sopa típica de Ulan Ude.
Ha sido un día de enlace entre Oljón y UlanUde, nieve, frío, cambio de paisaje y despedida del lago Baikal.

A 10.000Kms de casa (Isla de Oljón)



Por la mañana hemos preparado el petate y nos hemos ido hacia la isla de Oljón, la tercera mayor isla lacustre del mundo. http://es.wikipedia.org/wiki/Isla_de_Olj%C3%B3n Tenemos que hacer trescientos y pico kilómetros de carreteras rusas. Concretamos lo de carreteras rusas porque son distintas a lo que estamos acostumbrados en casa. Desde que hemos entrado en este país hemos sufrido baches, agujeros, rotos, tierra, barro, piedras,  rallados longitudinales, transversales, parches abombados, parches sin rellenar, charcos enormes de agua sucia, maderas,…parece mentira el estado en que están las carreteras, pero el paso de centenares de camiones diariamente destrozan el asfalto. Como nos explicó nuestro amigo Egor, con una sonrisa burlona, la red de carreteras de Rusia es tan grande que cuando acaban de reparar por un extremo el otro está destrozado y hay que empezar de nuevo.




Las motos estan recibiendo un tute importante sin rechistar y nos acordamos cada dia de nuestro amigo Víctor (CH MOTORRAD MANRESA). La garantia de que un gran profesional como él te  ponga la moto a punto es imprescindible. 
Ya que hablamos de carreteras y de tráfico, no nos hemos encontrado con ningún problema en toda la ruta hasta aquí. Hemos comprobado que los rusos respetan las motos y que siempre que pueden ceden el paso y nos facilitan las maniobras.
Como más nos acercamos al este más vehículos vemos con el volante a la derecha. De hecho hemos visto hasta hacer prácticas de conducir con u vehiculo de autoescuela con el volante a la derecha. Estos vehículos provienen de Japón. Son vehículos bien cuidados (allí pasan ITV), y parece ser que baratos. El estado ruso quiere vetar esta importación, en Novosibirsk la mitad de los coches son diestros y en la zona del Baikal casi todos lo son.
Para llegar a la isla de Ojón hay un ferry gratis casi cada hora pero que si cuando llegas al embarcadero no está, es importante coger sitio. Cuando el ferry permite entrar vehículos a los rusos les coge un ataque de ansiedad y el que estaba ultimo lo ves atravesado para colarse en segunda posición, el tercero centrado en el que se le cuelan no ve que otro vehiculo también le ataca por el otro lado, el cuarto se baja del coche y grita perdiendo la posibilidad de impedir el paso a una furgoneta que le cerrará el paso…En el ferry caben 10 turismos y baja la capacidad según las furgonetas y camiones que pasen. Total, un follon!!!
Dos motos, ni que sea entre la barandilla y algún vehiculo caben, o sea que no tuvimos problemas.
Al pisar la Isla de Ojón desaparece el asfalto por completo. A unos 10 Kms tenemos parada obligada. Encontramos un monumento a los espíritus de la isla. En el ferry ya nos habían comentado que TENIAMOS QUE PARAR! Y HACER UNA OFRENDA A LOS ESPIRITUS! En mayúscula, si! Nos lo dijeron en mayúsculas!. Vemos una mesita con bancos y una especie de tótem envuelta en tela y cintas de colores. En el suelo centenares de monedas, cigarrillos sin fumar, algún billete y botellas. Estando allí parados pasaron alguno de los coches del ferry y sin parar lanzaron monedas a los espíritus desde las ventanillas. Hicimos nuestra ofrenda monetaria y seguimos los casi 30 kms hasta el pueblo donde pasaríamos la noche, Juzhir.
La comunidad Buriata que reside en la isla son fermentes creyentes en los espíritus y tienen en los chamanes canal directo con ellos. Estos habitantes viven todo el año en total paz preparándose para los meses de verano recibir varios miles de compatriotas de vacaciones. Se están construyendo muchísimas casitas de madera y hay quien adapta su propia casa para alojarlos.
La pista que nos lleva hasta Juzhir es rápida pero esconde zonas de arena que ponen a prueba nuestra habilidad para controlar la moto cargada, buen entreno para afrontar las pistas de arena que tendremos que atravesar cuando lleguemos a Mongolia.
Encontramos el hotel, que habíamos reservado por booking y nos instalamos. Después de una buena ducha salimos a inspeccionar los alrededores. Ya de camino al pueblo quedamos asombrados por lo bonita que es la isla y durante el paseo decidimos quedarnos un día entero más para poder visitarla mejor.
Fue la mejor decisión porque la mañana siguiente, empleando las cualidades trail de las GS’s, cruzamos la isla hasta la otra orilla,  caminos secundarios. Una ruta recomendable 100%.
En el hotel nos trataros a cuerpo de Rey. La cocinera se empleó a fondo para ofrecernos platos típicos. Al tener dos ‘tragaldabas’ como comensales y ver que le devolvíamos los platos hasta rebañados con pan, ella disfrutó casi más que nosotros. Parece ser que la gente que acude al hotel comen como pajaritos, decía ella.
Nos llevaron a ver una roca a la que llaman ‘Shamanka’, la roca del ‘Shaman’, que es un lugar sagrado para ellos en la que solo pueden ir los ‘Shamanes’. Antiguamente eran incinerados aquí. Quisimos coger una piedra ‘shamanica’ para la colección de la Tati, pero no pudimos porque nos dijeron que NO SE PODIAN COGER PIEDRAS DE ESTE LUGAR!, en mayúsculas también. Mas tarde, a escondidas, cogimos una.
Pasó el día de descanso muy rápidamente y por la tarde fuimos a ver la puesta de sol al Baikal y despedirnos de ‘Shamanka’ .
Realmente la isla es un lugar especial que recomendamos visitar si se tiene oportunidad (fuera de temporada turística)

dilluns, 19 de maig del 2014

A 10.000 Kms de casa (1era parte)



Después de casi 10.000 Kms hemos llegado al Lago Baikal. Como todos los destinos míticos y deseados la sensación que te invade al llegar es tremenda. El lago Baikal te avisa de que estas llegando. Varios kilómetros antes de llegar a sus orillas cambia la temperatura ambiente. Notas el frío que emana. Y finalmente cuando llegas a su orilla el horizonte de llena de azul. Inmenso. 


Después de descargar en el hotel, salimos a ver qué cenábamos. Encontramos una pareja joven que les pedimos qué podíamos comer bueno y barato. Sin pensárselo dos veces nos guiaron hasta una parada de pescado. La parada estaba justo delante de una casa que debían ser los que servían el pescado. Tenían pescado preparado de diferentes formas, abierto con unos palillos y frío o caliente recién ahumado.
En una especie de barbacoa ahumaban el pescado típico y que solo se encuentra en el Baikal, el Omul (http://es.wikipedia.org/wiki/Coregonus_migratorius )




 El Omul ahumado esta buenísimo! Te lo comes sin nigua espina, todas quedan pegadas a la raspa central y a partir de ese momento lo hemos ido pidiendo allí donde paramos a comer. Tambien lo hemos comido fresco, sin cocinar y ahora tenemos la obligacion de encontrarlo en conserva para poder llevarnoslo a casa y que la familia lo pruebe.